Siempre la echa de menos,otra noche mas, sin poder despegarse de ese simple collar,con forma de dragón que le observaba atentamente con aquellos ojos negros,igual que los de ella, creía oír su voz cada vez que lo observaba y eso podían ser mas de mil veces al día,pues de verdad la echaba de menos,ninguna mujer llenaba el hueco que ella había dejado, ninguna podía hacerle sonreír como ella lo hacía,ninguna podía hacerle sentir a salvo...y eso era porque ella era única,y tonto de él se dio cuenta demasiado tarde como para hacerla volver.
La aparto de su vida una tarde nevada, aún recuerda sus lágrimas derramarse por sus mejillas enrojecidas por el frío,su respiración agobiada convertirse en vapor de agua frente a el,el la despreció aquel día,fue cruel y el lo sabe pensaba que no la necesitaba ,porque al fin y al cabo solo fue una amiga a la que beso una noche y no hubo mas,pero eso era mentira y el en el fondo siempre lo supo,ella jamás fue una simple amiga,siempre fue su mejor y única amiga,la única persona en la que confiaba,la única que estuvo allí cuando hubo fracasos,cuando en algún concierto algo salía mal,siempre estaba abajo apoyándolo,y cuando bajaba,siempre refujiandolo de su mal humor con un cálido abrazo y unas simples palabras que conseguían hacerle sonreír de la manera más sincera.Desde pequeños siempre habían estado el uno para el otro,cuando hacían travesuras siempre compartían las culpas,en el colegio siempre se ayudaban con los deberes,en el instituto siempre se escabullían de los insultos de los demás,por ser diferentes,pero siempre juntos,nunca se dejaban tirados,y cuando unos caía el otro le levantaba y si caían los dos cogían fuerzas y subían siempre juntos,siempre...
Hasta que el,idiota de el,tuvo éxito, el mayor de su vida,lo que le llevaría a ser lo que es hoy,a tener todo lo que tiene hoy,siempre quiso vivir con el lema ``Sexo Drogas y RockandRoll´´,y lo consiguió y era feliz, hasta que veía aquel dragón que ella le regaló aquella tarde ,cuando aún viéndola llorar,aun sabiendo que la estaba haciendo daño,aún sabiendo que la estaba dejando caer,no estuvo ahí para levantarla simplemente,se dio la vuelta y se fue y desde entonces de odiaba por ello.Intento desprenderse de aquel cacho de madera,pero no podía,cada vez que lo dejaba en un cajón tenía que volver a cogerlo y ponérselo en el cuello, era una necesidad,era lo único que le quedaba de ella,a parte de un puñado de fotos,a las que apenas podía mirar sin sentir dolor,demasiado dolor como para ser soportado.
Miro a la mujer que tenía asu lado,desnuda y dormida,acaricio su cabellos pelirrojo teñido hasta ser un tono antinatural,su piel era cálida y habían pasado un buen rato,pero no era ella.Mañana por la mañana esa mujer se iría y el volvería a estar solo con el recuerdo de ella en su cabeza grabado con tinta,con su recuerdo en su corazón grabado con fuego,cuyas quemaduras nunca terminaban de curar,y dolían,dolían siempre...
